En 1966, Evans viajó dos veces a Nueva York para ver exposiciones de su obra en dos iglesias del Upper East Side de Manhattan. Mientras estuvo en la ciudad, visitó The Metropolitan Museum of Art y el American Museum of Natural History, y lo que vio la inspiró a trabajar a una mayor escala. Comenzó por cortar imágenes de obras anteriores, que pegaba sobre superficies más grandes y resistentes como cartón entelado, a las que añadía elementos de diseño para crear densas composiciones que abarcaban toda la superficie. Durante los años siguientes, Evans creó aproximadamente veinte de estos collages. Su expresión dual de armonía e inquietud refleja las experiencias de Evans en el Sur de Jim Crow, así como su creencia en el triunfo de Dios sobre el mal. Según afirmó una vez, "El mundo está lleno de oscuridad pero Jesús cambiará eso. Él llamará a los justos de entre el polvo y la tierra. Estamos cerca del fin de la historia de la humanidad."
Sin título (El León de Judá), 1960 Sin título (Mujer con plumas azules), 1962 Sin título (Rey), 1962
Imágenes como esta recuerdan a los trajes utilizados anualmente en el Carnaval de Trinidad. Evans nunca visitó la isla, pero sentía afinidad con ella como el hogar de sus ancestros y pudo haberse inspirado en fotografías de sus carnavales o del Mardi Gras, celebrado en Nueva Orleans.
Untitled (Three Large Figures, Night Sky and Stars Collage), 1967
Describing one of the visions that inspired her art, Evans spoke about how she could see pictures spread across the sky and coming out of her lush, leafy surroundings: "I dreamt the whole sky the whole element was nothing but pictures put together like this. Just as far as I could see. They were all in the yard. They was all in the bushes. All on the trees."