High Wire: Calder’s Circus at 100
Oct 18, 2025–Mar 9, 2026
High Wire: Calder’s Circus at 100
En 1926, Alexander Calder (1898–1976) era un joven artista estadounidense viviendo en París que empezó a producir lo que hoy se considera su obra de arte más formativa: El circo de Calder. Calder creó un espectáculo circense en miniatura, con animales y personajes que montaba para audiencias en vivo, con utilería hecha a mano, música e iluminación. El espectáculo de varios actos que ofrecía el Circo de Calder, o Cirque Calder en francés, a veces se prolongaba hasta dos horas y atraía a miembros de la vanguardia de la ciudad, incluyendo a artistas como Marcel Duchamp, Joan Miró, Piet Mondrian e Isamu Noguchi. Calder se acomodaba en el suelo para manipular las figuras hechas de materiales como alambre, madera, metal, corcho, tela y cuerda, que con su inventiva mecánica y la flexibilidad de sus cuerpos, volaban por el aire, tragaban espadas y realizaban hazañas audaces. Como muchos artistas de la época, Calder sentía fascinación por el circo y disfrutaba no sólo de su amplio atractivo popular y carácter dramático y arriesgado, sino también de su estructura y cinética: “Me encanta la mecánica de las cosas, la amplitud del espacio y el centro de atención”.
Cuerda floja: El circo de Calder a sus 100 años conmemora el centenario de esta obra icónica junto con otros ejemplares de esculturas de alambre y dibujos de la temática circense de Calder, material de archivo relacionado y muestras tempranas de sus esculturas abstractas. Para Calder, el circo ofrecía un tema dinámico con el que podía explorar las ideas centrales de equilibrio y movimiento que definirían su obra a partir de 1931, especialmente con la invención de la escultura “móvil”, punto de partida de un artista que llegó a afirmar: “Pienso mejor en alambre”.
Press Highlights
“... one of the most joyous shows in town.” —Hyperallergic
“A century on, [Calder’s] Circus still stands.” —Artnet
“... few artworks have captured the hearts of art lovers of all ages more than Alexander Calder’s humble yet expansive masterpiece ...” —Harper’s Bazaar
“...these materials trace the artist’s spontaneous spirit and humor...” —Galerie Magazine
“La expresión del buen humor resulta imperecedera.” —La Vanguardia
“...Calder’s Circus is for everyone.” —Hyperallergic
“... a jewel of the museum’s collection ...” —AnOther Magazine
“... offers audiences a rare opportunity to see the full scope of a piece that continues to resonate ...” —Untitled Magazine