Lichtenstein creó estos bocetos en respuesta a una propuesta del Hotel Bellagio en Las Vegas, Nevada, para realizar un par de murales para el vestíbulo del edificio. Al aplanar la perspectiva y emplear contornos de color, Lichtenstein logró que los diversos elementos de las composiciones parecieran carecer de peso, alineados como íconos en una pantalla. El artista eligió un enfoque similar en una serie de "interiores virtuales" que había creado unos años antes, cuando el acceso al internet en casa comenzaba a popularizarse en Estados Unidos. Cuando se le preguntó si este nuevo estilo era una respuesta al advenimiento de la era digital, el artista respondió: "Si, ahora todo estará en una realidad virtual".