Celeste Dupuy-Spencer


Celeste Dupuy-Spencer: Vivo en Los Ángeles; mi hermano aún vive en Brooklyn y lo extraño profundamente, como también extraño a Miro. Por eso pinté esa acuarela, como una manera de interactuar ese día, sintiendo mucho amor y afecto.

En mi obra se da algo así como condolencia, no lástima, sino condolencia por la humanidad. Para mí, ese sentimiento ocurre incluso en el interior del mitin de Trump. Sucede, incluso al pensar acerca de lo que se dice en ese mitin, al pensar en lo que esta gente quizá le esté gritando a Trump. Las personas están de pie, tan cerca una de la otra que sus brazos se tocan. Ahí está el deseo de conectarse, el afán de seguridad, de pertenecer y ser queridos, aunque yo los sigo odiando. Sin embargo, estoy intentado encontrar algunas cosas que realmente nos unan como humanidad, y también en términos de la desolación y la esperanza, pensándolas como dos sentimientos que en este momento son profundamente estadounidenses.

Celeste Dupuy-Spencer (b. 1979), St. Tammany Parish, 2016. Oil on canvas, 60 × 48 in. (152.4 × 121.9 cm). Collection of Vinny Dotolo and Sarah Hendler; courtesy the artist and Mier Gallery, Los Angeles